PRINCIPALES TERREMOTOS 
                              EN MÁLAGA


En 1680, se produjo un terremoto que afectó a Málaga, donde el número de muertos y heridos alcanzó cifras importantes, con el colapso además de buena parte de las edificaciones tanto en la ciudad como en los pueblos cercanos. El terremoto tuvo su epicentro en la Sierra de Aguas, entre los actuales términos municipales de Álora y Carratraca y tuvo una intensidad de 9 en una escala de 10. Pincha aquí para ver el punto exacto donde tuvo lugar.


«Día de San Dionisio Areopagita, a nueve de octubre y a los nueve de la Luna de septiembre del año de 1680, a las siete y cuarto de la mañana, estando el Sol claro… y el cielo sereno. La tierra y el mar en calma, sin moverse átomo de viento, llegó a esta ciudad por la parte del mar, según los marineros sienten, un terremoto tan grande, tan espantoso y dilatado que, según común opinión, no han visto, no han oído ni leído los nacidos, otro semejante».


Las palabras que anteceden, procedentes de un interesante documento de la Biblioteca Nacional, describen con minuciosidad lo que aconteció en Málaga en aquella terrible mañana del mes de octubre de 1680: los muertos que produjo el seísmo, los cuantiosos daños que causó y la vehemente reacción de los ciudadanos ante unos hechos cuyo origen y naturaleza desconocían.

 

 

El seísmo, de 6,3 grados en la escala Richter, se produjo a las 5:22 horas - El 112 recibió hasta 250 llamadas de la provincia - En Melilla, la ciudad más afectada, se suspendieron las clases.

Un fuerte temblor, de algo más de seis grados en la escala de Richter según el Instituto Geográfico Nacional, con epicentro en el mar de Alborán, se sintió en muchos puntos de la Costa de Málaga el 25 de enero de 2016, después de que otro seísmo sin daños personales ni materiales alertase anteriormente (21 de enero) a muchas personas de la provincia y de otros puntos de Granada, Jaén y Melilla.

<<Según el Instituto Nacional Geográfico, el movimiento telúrico ha ocurrido a las 05.22 horas en aguas cercanas a Alhucemas (Marruecos) a una profundidad de 10 kilómetros, aunque en un principio informó de que era de 5,6 grados. Otro seísmo de menor magnitud, 3,2 grados, se registró a las 04.14 horas de la madrugada en la misma zona, según el Instituto Geográfico.Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) elevó a 6,1 grados de magnitud el terremoto, que situó a 62 kilómetros de Alhucemas y a una profundidad de 10 kilómetros. El movimiento sísmico de este lunes se ha producido minutos antes de las cinco y media de la madrugada, en una latitud 35.5543 y una longitud -3.7323, con una profundidad de diez kilómetros y ha sido algo más largo que el del pasado jueves y casi un punto más intenso, y también se ha dejado sentir en otros puntos de Andalucía, como Granada, Sevilla, Cádiz, Jaén y Almería, además de en la ciudad autónoma de Melilla, donde "los bomberos están desbordados" por las numerosas peticiones de vecinos que están alarmados tras percibir el movimiento de tierra, informó el corresponsal de Efe en la ciudad autónoma, Lali Zambrano.>>

           Terremoto en Málaga .Enero 2016 - YouTube


Este terremoto originado en el año 2016 no causó muchos daños, pero mucha gente pudo percibir los temblores que produjo, entre ellos yo, y voy a contar mi experiencia personal: 

Por ese entonces, yo vivía en una urbanización situada en el Cantal, el Rincón de la Victoria, en un segundo piso que no era muy alto, para ser exactos. Esa madrugada decidí dormir sola, luego de haber estado pasando las noches con mi madre durante 2 semanas al haber visto la película de miedo, Anabelle (hay que tener en cuenta que le tengo pánico a las muñecas), y conseguí dormir sin imaginar que la muñeca venía a por mí para llevarme al infierno. 

Me desperté, luego de haber sentido un brusco ajetreo en mi cama. Al pensar que era mi madre, me senté sobre la cama y me quedé erguida unos segundos, desvelándome. No la vi y me resultó extraño, hasta que la escucho gritar: ''¡Terremoto, terremoto!''. En ese momento, abrí totalmente los ojos y vi como una foto atada en el manillar de la puerta de mi habitación estaba tambaleándose fuertemente de un lado a otro, como un reloj hipnotizador.

Mi madre entra corriendo a la habitación, me baja automáticamente de la cama y me lleva a rastras hacia su dormitorio. Cuando me siento en su cama, el terremoto ya había cesado.

Curiosamente, no tuve miedo ni angustia, solo adrenalina por lo muy nerviosa que me había puesto en cuestión de segundos. 

 

 

    BIBLIOGRAFÍA


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